jueves, 2 de abril de 2009

SOBREDOSIS DE SOLEDAD



TA QUE HUEVADA TAN COMPLICADA
(Del Clonazepam a Soledad)



Son pequeñas y usualmente vienen marcadas para ser tomadas en pequeñas dosis, son de color anaranjado, un anaranjado pálido. Recuerdo el primer día que las tome o mejor dicho el día en que tome la primera, porque empecé tomando la cuarta parte de una, tal y como indican las líneas sobre ellas. Moría de miedo, hacia mucho que no tomaba pastillas cuando estaba deprimido. Jamás imagine que ese momento cambiarla mis hábitos, mis gustos, las decisiones que tomaría y en general mi vida.

Curado parcial y temporalmente de las heridas que la ausencia de algunas personas me dejaron,medite un tiempo sobre las cualidades de esas pastillas, y fue así que cada vez que me sentía herido tomaba la cuarta parte de cada una, tal y como indican las líneas sobre ellas.
El tiempo se encargo de mostrarme la cruda realidad de esas heridas que nunca cierran, que solo se esconden para después simplemente aparecer más dolorosas. Entonces decidí abandonar la dosis de la cuarta parte y respaldado por mi condición de paciente auto suficiente decidí incrementar las dosis. Estas cada vez escondían por más tiempo las heridas y no solo eso, también hacían que tuviera pesadillas conmigo mismo, yo era el villano en mis pesadillas, fue así y por eso que decidí seguir con mi nuevo régimen clínico. Quise ser un villano, no solo en mis pesadillas sino también en mi realidad, así que empecé a tomar la dosis indicada multiplicada por cuatro y cada vez me curaba menos, mas si me quitaba fuerzas en las piernas e incrementaba mi odio hacia mi realidad, dormía horas y muchas veces no podía despertarme para ir a la universidad y cuando lo hacía tenía que dormir allí. Pero no todo fue desorden, a los meses de empezar con mis dosis, conocí en una clase de Macroeconomía a una chica, tenía el cabello largo y con risos, el color negro predominaba en su vestimenta y los ojos que había conseguido o que le habían sido otorgados eran hermosos, cubiertos de una sombra negra y unos anteojos. Decidí llamarla Soledad. Lo primero que pensé al verla fue que quería quitarle los anteojos y retirarle la sombra de los ojos. Por asares de la vida o la casualidad o designios de algún dios, Soledad se acerco un día al lugar en el que yo me sentaba y decidió hablarme, estúpido como soy no logre decir absolutamente nada agradable, solo titubeaba y decía sí y no. Terminaron las clases pero me sentí bien, ya que había logrado conseguir el correo electrónico de Soledad lo que significaba que podía seguir en contacto con ella. Pasaron las vacaciones y cada día que hablábamos sentía que me acercaba mas a ella, fue así que al siguiente semestre de la universidad acordamos caminar juntos un momento. Ese momento cambiaría, nuestras hasta entonces indiferentes y desconocidas coincidencias.

Desperté un día martes a las diez de la mañana, como de costumbre era tarde y no fui a la primera clase del día, pero recordé que ese día tenía que salir con Soledad, era la primera vez que saldríamos, entonces tenía que afeitarme bien, usar perfume y peinarme. Camine siete minutos a la universidad y cuando llegue ella acababa de salir de su clase, entonces nos saludamos y ambos nos preguntamos como estábamos (lo absurdamente común), estaba acompañada de algunos compañeros de su clase, todos mayores que yo, yo no decía palabra alguna, solo oía las cosas que decían. Se sentaron en unas escaleras de la universidad y empezaron a comentar sobre las personas que pasaban, decían por ejemplo – Mira a ese pata, ta’ que emo, esas tabas son mas emos que Kudai -. Otro de sus compañeros decía que uno era lo que escuchaba entonces calcificaba alas personas en emos, punks, reggetoneros, darks, rastas, salseros, metaleros, chicheros, etc. Y que el estilo de vida de cada uno iba de acuerdo a la música que escuchaba, fue entonces cuando me pregunto – Oe brother, ¿tú que eres?- yo le respondí – soy nada-, el dijo – no pes me refiero a que tipo de música escuchas-, y entonces le mencione todos los artistas a los que escuchaba, la lista era amplia y no era fácil deducir que era yo de acuerdo a lo que escuchaba, ya que me gusta casi todo. – me gusta desde Chacalon hasta Pink Floyd, pasando por los Sex Pistols y Pablo Milanes, adoro escuchar a Juan Luis Guerra y La 4 40, me gusta la música de Lavoe y la música andina, y así como te digo me gusta casi todo – le dije- Tamare que huevada tan complicada –respondió. Soledad lo miro y le dijo –Puta madre el complicado eres tu huevón, nadie tiene que vestirse de acuerdo a lo que escucha, esas son huevadas -. Entonces sentí que mis palabras salían de otra boca, que soledad había oído lo que pensé y lo dijo, cosa que yo no habría hecho, me tomo de la mano y me dijo –oe, ahora ¿a dónde vamos? –no se lo dije- y ella me dijo – vamos a mi jato - decidí respondí de la mejor forma que conozco y dije – YA PE-. Solo deseaba estar en cualquier lugar que no sea ese, lleno de gente estúpida y de paso también estar a solas con Soledad y ver si conseguía al menos quitarle los anteojos.

2 comentarios:

Ximena en las Estrellas dijo...

aun recuerdo ese dia ... no recuerdo las palabras exactas solo recuerdo que buske un pretexto y uno bien estupido (el pretexto si recuerdo q fue) te hable ... me hablaste por decirlo asi .. xq cais no dijiste nada y termine pidiendote tu correo jaja ... es mas ... creo q ese dia estaba con mi amiga o en toodo caso ella sabia q m gustabas y m dijo loca.. y yo .. bueno si talvez .. q te peudo decir.... me trague mi orgullo y pedi tu mail ... :)

Anónimo dijo...

Ohh C'me on! Get a room.. u.u'

PS: Lo mejor que has escrito hasta ahora.

Saludos del demonio de los andes.